foto cabezal

latejapride*

Rosario Corazón.

Publicado el 18 de julio de 2006

Ocho y diez de la noche, los pibes descargan los equipos en La Calera (Rosario). Noche fría como pocas. No hay mesa para las bandejas, y el resto de las máquinas, el Irish y Barragán improvisan una con cajones vacíos de cerveza. Davich se pone nervioso, Leonidas quien había viajado hacia Colonia un día antes no aparece, lo llaman por primera vez, no responde, Barragán le manda un mensaje bastante elocuente (“Dónde estás puto?”), minutos más tarde lo intentan de nuevo, esta vez si responde, - pensé que la prueba era a las diez, todavía estoy en Juan Lacaze, - No tarado, era a las Ocho – Bueno, voy para ahí.

La prueba de sonido transcurrió a buen volumen, y durante aproximadamente una hora y media. Una vez asegurados de que todo sonaba como debiera marcharon hacia el centro de la ciudad en busca de comida guiados por el psicólogo de una plana industrial cercana. Encontraron refugio en un bar, en el cual ordenaron milanesas de pollo y de vaca, guarniciones de papa fritas, hamburguesas, un pancho, una Pepsi de litro y medio, dos Coca Colas de litro, dos cervezas, una jarrita de vino blanco y un agua mineral. Tardaron media hora en traer la orden, los miembros de la banda mordían los manteles, se chupaban los dedos, algunos se quejaban, y todos atacaban duro y parejo las bebidas que se iban agotando. Después de varias quejas llego la comida, exceptuando el pancho con muzarella de Davich que solo llego (y frío), cuando todo el resto hubo comido.

Ivan y Lorena

Irish termino de deglutir, y le pidió a los fleteros que lo alcanzaran al boliche, es que el oficiaba de manager ese día ya que Cinthya se encontraba en Rocha, lo cual no impidió que ella se comunicara varias veces por celular, dando instrucciones y consejos. Después de poner sobre la mesa suficiente como para cubrir lo que había tomado y comido mas unos pesos de propina, el tipo saco su libretita de cálculos, borro números, agrego otros, y se marcho al boliche a negociar los detalles monetarios, su importe, y la hora final del concierto. Los demás quedaron observando una partida de pool que hacia enfrentarse al equipo compuesto por Davich y Barragán contra el psicólogo y su hermosa hija. Los tejanos resultaron derrotados.

A la una de la mañana la banda en pleno se apersono en el boliche. Habia mucha gente, lo que sonaba era reggaeton, después vino la cumbia y no se fue hasta unos minutos antes de que los tejos hicieran su presentación. Algunos se dedicaron a tomar un poco (excepto los fleteros, que dejaron de lado la moderación) otros salieron por el fondo, aunque afuera asechaba el frío. El fin de la cumbia y el sonido de algunas canciones del rock manstrein local les dio la pauta de que el toque estaba solo separado del momento en que vivían por pocos minutos.

El concierto estalló, y duró algo más de una hora, el desconcierto del público rosarino fue vencido poco a poco a fuerza, perseverancia, ritmo e invitaciones a sumarse al descontrol groovero. El gran héroe de la noche fue el saco marrón del Coco que hizo de las delicias de los modistos locales, y según nuestros informantes parece que impuso una nueva onda en el pueblo (los sacos marrones se han agotado de todas las tiendas de elegante vestir). A la mitad del concierto tanto los vocalistas al igual que Iván, Coco y Vampiro abandonaron el escenario, Barragán agitando las masas por medio de un micro con deelay que controlaba desde el sampler, y el Irish manejando las bandejas dieron una pequeña muestra de scratching sobre loops copados. Tres minutos después el resto de la banda volvió a tomar el escenario por asalto, las defensas fueron mínimas y con los tracks mas movidos ltp* se hizo fuerte en el. Cerraron muy arriba, con Sobre Tablas, el orgasmo sonoro exploto en varios “elepetitas”. Una vez alcanzado el cenit, los pibes bajaron del escenario, y dejaron los parlantes para que el DJ local volviera a la carga con ese extraño gusto que lo lleva a poner a Gilda en vez de a Bob Marley, o Dead Prez, o James Brown, o Mano Negra, o cualquier otra cosa.

gente bailando

Pasadas las cuatro de la mañana latejapride* subió a la camioneta que los devolvería a Montevideo city, los fleteros -no en su mejor momento-, prendieron la Peugeot, que rumbeo hacia el sur, las nubes lamían la ruta, dejándola bríllate y resbalosa. Leonidas decidió dejar que la noche del domingo fuera la anfitriona de su llegada a Montevideo, y se fue nuevamente hacia Juan Lacaze. Diez minutos después todos dormían en la parte trasera del vehículo.

Comentarios

  • pelado 16:53 :14.:05.:2008


    la verdad me encanta lo que hacen nene... esta perfecto... fui a la sala zitarrosa, esta de mas todo, color, audio, sabes lo que les falta el show, acting, interactuar con el publico...como se diga, toy seguro... entraron calladitos e hicieron lo suyo, nene, grita!!!!.... sras y sres....buenas noches...les pido que se pongan de pie un instante... con ustedes.... la teja pride... y detona...nene...eso opino...denle con fuerza!!!

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