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Nomadismo con tracción a sangre

Publicado el 25 de abril de 2010

Fuente: El País

Zavala Muniz. Los tejanos presentan esta noche una original revisión de su nuevo disco

ALEXANDER LALUZ

Los "tipos ahí, golpeando": con un freno de disco, otros repuestos de autos viejos, una quijada de burro "gigante", una batería, otras percusiones, bajo, guitarra... todo un set musical con tracción a sangre para una nueva reinvención de La Teja Pride.

"Estamos contra reloj, y en media hora empezamos un ensayo", aclara Leonard Matteoli -el núcleo duro, histórico, junto a su hermano Davich del colectivo hiphopero- luego de chequear la hora en su reloj.

A esa altura corrían con algo de tiempo a su favor: faltaba exactamente una semana para este concierto, Sesiones nómades, en la Zavala Muniz. Pero el curso de un ensamblaje sonoro y humano tan complejo como el que se proponen hacer demanda un trabajo diferente al habitual. Serán muchos músicos e instrumentos en un espacio reducido y dar forma a una reinvención de Nómades, el último disco. Para todo eso hay "que poner cabeza y ensayo", ya que "nosotros nos tenemos que adaptar a la nueva formación, y los músicos que se suman también", precisa Davich.

"Seremos los tejos normales -sigue la explicación Leonard- los de siempre, más once músicos que van a estar como parte de la banda. Va a estar Daniel Anselmi, el productor de este disco, también Contra las Cuerdas, el bajo, batería y guitarra de Mercurio Funk Bros.; como te dije, mucha, mucha gente".

En este trabajo de transformaciones que será testeado hoy, la búsqueda estuvo dirigida hacia algo muy concreto: "siempre trabajamos con máquinas, con secuencias, scratches de vinilos. Muchas veces, cuando tocamos con el formato de sound system, somos Djs, raperos, y en esos casos la gente no siempre identifica las fuentes de todos los sonidos que salen de ahí. Para este concierto, en cambio, queremos que haya un tipo que le pega a algo... y la gente va ver de dónde sale ese sonido, ese ¡pa!". El sonido con tracción a sangre.

No es un mero efecto, una anécdota de color. La idea supone hurgar en el campo potencial de significados que comporta toda unidad sonora, musical. Y al revolver, revisar, reordenar esos interiores, aquella materia que fue moldeada en el estudio de grabación, en el filtrado de sus espectros, la modulación de sus texturas, descubre nuevas identidades. El "original" que quedó registrado en la edición, se convierte en "versión", aunque en su genética formal, expresiva, estética, lo nuevo, diferente ya estuviese pulsando desde el principio. Por eso insisten: hay un cambio inevitable en las canciones. "Nosotros somos muy de las máquinas y tenemos como los tiempos muy marcados, y apostamos mucho a la repetición. Los músicos que van a tocar, por ejemplo, los Mercurio Funk Bros., tienen un poco esa lógica pero con instrumentos `tradicionales`".

Esta proximidad que reconocen los dos Matteoli, facilita el ensamble y permite "un grado de libertad instrumental mayor, con el que vamos a jugar todo el tiempo. En estas Sesiones nómades van a aparecer cosas que nos gustan, que se van a mezclar y luego van a desaparecer como si fuera un mashup (mezcla), pero hecho con una banda, y en el que estarán los temas de Nómades y una selección de los discos anteriores".

Homo urbanus. Los LTP tienen en su jerga las huellas de una identidad generacional. Hablan de mashups, bandejas, vinilos, samplers, loops, notebooks, rap... La adopción se dio muy tempranamente: "cuando comenzamos éramos adolescentes", dicen Leonard y Davich. Ese fue el principio de todo. Pero "más que el rap, nosotros estábamos construyendo nuestra individualidad... nos estábamos diferenciando de los demás. Y en eso el rap no funciona como algo estático, es una esponja de ritmos, de símbolos que van y vienen".

Con esa certeza, la de la movilidad y absorción constante, la escucha toma las formas de múltiples fuentes. "Nosotros escuchamos muchísima música. Cualquier cosa que se te ocurra. Y en medio de todo eso -anota Leonard-, uno llega al rap porque es la forma en que nos sentimos cómodos, que nos gusta, de la misma manera que a otro le gusta tocar la guitarra". Con el crecimiento, en la edad y la experiencia, "ya no pensás si esto cuadra o no en el hip hop. Es la elección de lo que nos gusta, nutrido por el dub, la electrónica, el rock, el pop vocal, el folclore, las milongas... por todo".

Se aprende así, dice Davich, a sacar "una polaroid del momento, de lo que estás escuchando. Cada disco, desde Filosofías de insomnio a Nómades, es eso: el registro de todo lo que nos llama la atención" en ese fragmento de tiempo. El resultado, sin embargo, no es el caos o un collage cómodo y pintoresco. Lo que queda es el trabajo de un urbanista: el entretejido cambiante de unos recorridos perceptivos en línea sinuosa por la ciudad -un concepto que los tejanos toman de Daniel Hiernaux, urbanista de amplia formación y destacado desempeño en espacios académicos de México y Latinoamérica - concebida, en este caso, como una entidad simbólica compleja que trasciende la aglomeración de construcciones y los bordes geográficos. Esto es, el "homo urbanus" que se apropia de la diversidad sin renunciar a lo que la define como tal: la complejidad.

Ese ropaje conceptual, que funciona muy bien en el discursos, es, en la argumentación de los Matteoli, la materia misma de la obra de LTP: "cada disco es una polaroid de un momento". En Efecto dominó (2007), quizás una de sus creaciones más logradas, fue el mapa de "lo que nos interesaba en esa época -subraya Leonard-. Es un disco mucho más grande, en el sentido de pretencioso y abarcativo en el sentido de las músicas que tomamos, de los invitados, por la continuidad que había entre las canciones. Nómades es un disco más de entre casa, y ahí tenés otra instantánea. Se trató de hacer en función de las canciones. Eso hace que sean discos tan diferentes".

Para el futuro, luego de esta sesión de hoy en la Zavala Muniz, el colectivo tejano tiene planeado "seguir girando con este nuevo disco, presentándolo así, de formas diferentes. Ahora hacemos esto en formato de banda y quizás más adelante lo hagamos en formato sound system, más electrónico". Pero uno de los proyectos que más los está movilizando, de acuerdo a lo que cuenta Davich, "es el encuentro con un clarinetista holandés, un jazzero, que quiere tocar con nosotros. Se puso en contacto a través de los organizadores del festival de clarinetes que se hace todos los años aquí. Y con él vamos a compartir un concierto, seguramente en agosto, en el Auditorio del Sodre. Va a estar muy bueno". Y quizás sea, para ellos, para la escucha, otra vuelta en el mapa de sonidos, una nueva instantánea del tiempo vivido.

Revisión: "Nómades" será presentado en un formato de banda, con varios músicos invitados.

"Fue un disco que tuvo mucho estrés"

La grabación de Nómades fue una suma de trabajos y voluntades, que apostaron a la individualidad de cada canción en un tiempo de mucho estrés. Allí participaron Daniel Anselmi, como productor, los Matteoli (Davich y Leonard), Lorena Nader, Maicol Clavijo, Esteban Stopelli, Dj Aire, Mercedes Camps y la lista sigue. "Fue un disco que tuvo mucha carga de estrés, si se quiere, por la velocidad con que lo hicimos; queríamos sacarlo a mediados del año pasado", dice Leonard. Davich agrega: "había que cumplir con los plazos. Y no sólo es cuestión del sello. Nosotros nos ponemos como meta al año o año y medio comenzar a pensar y a trabajar en algo. Cuando tenemos maquetas de cosas, las comenzamos a pulir, hasta el entusiasmo que nos lleva a decidirnos por sacar un disco. Al sello le llevamos una o dos canciones, y los mantenemos informados del proceso".

La historia desde 2003 Filosofía de insomnio 2003

Este fue el primer disco de La Teja Pride, pero no el debut en grabaciones ni espectáculos. Desde fines de los noventa, el colectivo hiphopero llevaba una intensa agenda en esta escena musical montevideana. Este disco, por otro lado, marcó cambios (en la formación, por ejemplo) y redefiniciones estilísticas.

Tiempos modernos 2005

Otro mojón, otro recorrido por cambios, otra "polaroid" de un tiempo puntual. Las guitarras cobraron otro protagonismo, al igual que la fuerza de los MC. Y fue otra colaboración con Daniel Anselmi, uno de los responsables de la identidad de la banda, con quien trabajaron práctica y literalmente mil horas en el estudio.

Efecto dominó 2007

Otra polaroid, pero esta vez con los signos de la madurez creativa. El disco se percibe como una gran unidad, tanto por el "enganche" entre las canciones como por los puentes que se tienden entre los lenguajes particulares de cada canción. No en vano sigue siendo considerado el mejor álbum de la banda.

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