foto cabezal

latejapride*

El tartamudo, labios, fuego.

Publicado el 7 de octubre de 2011

El horno, la pizza, la música, la banda sonando (...). Pero no se ve banda, hay gente comiendo, hablandose al oído, o a la distancia con señas y miradas. Afuera Jorge Schellemberg le habla a sus hijos. El baño es pequeño, ella se termina de arreglar frente al espejo, perfume, lápiz labial, onda. Cruza entre las mesas, permiso, permiso. $100 en la mesa, un ticket y baja las escaleras. De ahí viene la música que recubre la planta baja de El Tartamudo este primero de octubre, del subsuelo.

Es latejapride* en el pequeño escenario del sótano, lloran las paredes gotitas de vapor condensado, y un público colgado en una cadenciosa danza. Ella camina todo el lugar, de la escalera a la barra, y luego hasta los pies del escenario. Prende su celular para que la luz ilumine el beat, vino hasta aquí para esquivar penas. Conoce a otra persona, sin palabras, solo miradas, solo los ojos, luego las lenguas, las manos, muy rapido, la música las mueve.

Uno Mismo cierra el show, y el sótano del Tartamudo arde. Con bomberitos rojos se rocia a la gente antes de poder salir, hay que prevenir que quemen la ciudad. Desde que latejapride* tocó en Chicago en 1871, nadie sale de un toque tejo de este calibre sin ser rociado por un bomberito.

Ella se despierta en la cama de su amante, se levanta, le besa una mejilla, se va, sin cerrar con llave la puerta. Nunca hubo palabras, hubo todo lo demás. Vuelve así a la vida normal, a la ciudad, hasta el próximo toque.

Comentar este artículo

moderación a priori

Este foro es moderado a priori: tu contribución sólo aparecerá una vez validada por un/a administrador/a del sitio.

¿Quién eres?
Tu mensaje
  • En este formulario se pueden ingresar atajos SPIP [->url] {{negrita}} {cursiva} <quote> <code> código HTML <q> <del> <ins>. Para separar párrafos, simplemente deja líneas vacías.